Abono para brezos y brecinas - Sumin - 1 kg se utiliza en el cultivo de plantas acidófilas cuando es importante mantener una reacción ácida del sustrato y una floración intensa y prolongada. El preparado está destinado a la fertilización de brezos y brecinas que crecen en el jardín, y su composición responde a las necesidades de estas especies durante el periodo de crecimiento y formación de yemas. Las proporciones adecuadas de nutrientes favorecen un desarrollo correcto de las plantas, por eso conviene incluir este abono en el cuidado regular de los macizos de brezo.
Una nutrición adecuada favorece la formación de un mayor número de botones florales, por lo que las plantas florecen de forma más abundante y durante más tiempo, y sus colores permanecen intensos. Mantener la reacción adecuada del suelo mejora las condiciones de crecimiento de brezos y brecinas, lo que se traduce en un mejor estado de todo el conjunto. El abono para brezos y brecinas también favorece la resistencia de las plantas frente a enfermedades y a condiciones meteorológicas más difíciles.
Nitrógeno total (N) 5,0 %, incluido nitrógeno amoniacal 5,0 %.
Pentóxido de fósforo (P₂O₅) 6,0 %, de los cuales 5,0 % soluble en agua y 6,0 % soluble en solución neutra de citrato amónico.
Óxido de potasio (K₂O) 10,0 % soluble en agua. Óxido de calcio (CaO) 10,5 % total, de los cuales 3,5 % soluble en agua. Óxido de magnesio (MgO) 5,0 % total.
Trióxido de azufre (SO3) 34,5 % total, de los cuales 24,0 % soluble en agua.
Microelementos: boro (B) 0,01 %, cobre (Cu) 0,010 %, hierro (Fe) 2,0 %, manganeso (Mn) 0,10 %, molibdeno (Mo) 0,001 %, zinc (Zn) 0,010 %.
El abono está destinado a brezos y brecinas cultivados en lugares soleados, en suelos húmicos, permeables y ácidos. Puede utilizarse durante la preparación del sustrato antes de la plantación y también para abonar plantas ya establecidas. El periodo de aplicación recomendado va de marzo a julio, y la última fertilización debe realizarse a finales de julio para no perjudicar la resistencia al invierno de las plantas.
Al preparar el sustrato para la plantación, para cada 100 l de mezcla de tierra con turba ácida o corteza de coníferas se aplican 20-50 g de abono. En el caso de plantas ya establecidas, la dosis recomendada es de 20-50 g por 1 m² de superficie. La cantidad anual conviene dividirla en 3 partes: la primera en marzo o abril, la segunda en mayo o junio y la tercera en julio. En periodos de sequía la dosis debe reducirse en un 30-50 %, y en el caso de plantas micorrizadas disminuirse en un 20-30 %.
Antes de plantar, se debe cavar un hoyo de 25-30 cm de profundidad y mezclar la tierra extraída con turba ácida o corteza de coníferas en una proporción de 1:1. A continuación, se añade el abono al sustrato preparado y se mezcla bien, de modo que se obtenga una reacción ácida del suelo de pH 4,0-4,5. Al abonar plantas ya establecidas, el granulado se esparce de manera uniforme alrededor de los macizos. Si es necesario, después de aplicar el abono conviene regar las plantas con agua blanda, preferiblemente de lluvia.
El envase contiene 1 kg de abono para brezos y brecinas. El preparado facilita el mantenimiento de unas condiciones adecuadas de crecimiento de las plantas de brezo y favorece su floración, por lo que resulta muy útil en el cuidado regular de los macizos y los brezales.